Hace varios meses volvimos a ver a nuestra amiga Carmen, y nos enteramos que tendría a su segundo hijo, el nuevo compañero de Favio Gael :) Y a poquísimos días del nacimiento se atrevió a realizar una sesión fotográfica.
No es lo que hago los fines de semana, pero la idea me encanto! Después de todo, el desenlace natural en la mayoría de las uniones, son los hijos, el nuevo capitulo a escribirse o para mi caso, el nuevo capitulo a fotografiar.
Con mucho cariño para mis amigos.
Como vengo haciendo los últimos años, estoy dedicando un pequeño tiempo a la tarea de limpiar mis catálogos de imágenes y como ya me ha pasado, me he topado con unas fotos increíbles y me pregunto ¿Qué hizo que nunca se publicarán? Esta es su segunda oportunidad!
Para los fotógrafos:
Muchas veces, cuando recién terminamos una sesión o un proyecto fotográfico, nos llenamos de ansias de descargar y editar el trabajo, pero es justo aquí, que tenemos la cabeza caliente, que nos equivocamos en nuestro criterio de que resulta y que no. En mis días de fotógrafo de prensa, cuando todo era inmediatez, teníamos al editor grafico que desde otra perspectiva analizaba las imágenes y aportaba su punto de vista neutro o mejor dicho, su punto de vista favorable para la edición.
Si como independiente, tienes que ser tu propio administrador, leer y responder solicitudes diarias, ser el fotógrafo, el editor y el maquetador, aun con todo y eso, tener una apreciación distinta puede marcar la gran diferencia. Y por último también podemos servir el café ¿no? :)

En los días que corren, la era de los dispositivos portátiles, podría decir que el 80% o más, de la información que consumo es a través de una computadora, de la misma en que estoy publicando este post.
Aún así, coger un libro impreso, sentir el papel y su comodidad en las manos es una experiencia incomparable. Siempre que puedo, por todos los medios, intento que sea así. Siempre que puedo prefiero ver las fotos y mis fotos en papel, puedo asegurar que se ven mucho mejor, adoptan una dimensión única.
Hoy, por fin llego mi nuevo libro y aseguro olvidarme de la pantalla de la computadora por unas largas y buenas horas.
